Trastorno Obsesivo Compulsivo

 ¿Qué es?

 
Los rasgos principales del trastorno obsesivo compulsivo son la presencia de obsesiones y compulsiones.
 
Por obsesiones entendemos ideas, pensamientos, imágenes o impulsos persistentes que al menos inicialmente se vivencian como invasoras al irrumpir en la actividad mental de la persona. Suelen ser desagradables. La persona intenta resistirse o neutralizarlas. A pesar de ser involuntarios y repulsivos para ella, la persona los reconoce como propios y no como algo externo a ella, pero al mismo tiempo lo considera algo extraño a su sistema de pensamiento.
 
Por compulsiones nos referimos a conductas o acciones mentales, repetitivas, finalistas e intencionales que se producen por lo general como respuesta a una obsesión y con el fin de reducir el malestar que produce esta obsesión.
 
La persona trata de resistirse tanto a las obsesiones como a las compulsiones. Pero sus intentos suelen fracasar y la persona siente que difícilmente puede deshacerse de ellas.
 
Para identificar el problema podemos observar la aparición de rituales compulsivos como son los de limpieza, de repetición, de comprobación, de acumulación, de orden…
 
 

¿Cómo trabajamos el problema?

 
Como trastorno de ansiedad que es, el tratamiento cognitivo conductual para el trastorno obsesivo compulsivo, consiste en:
 
1. Exposición a lo que se teme (pensamiento o realidad) con la prohibición de realizar conductas de evitación, en este caso rituales, de forma que el paciente se arriesgue a sentir la ansiedad.
2. Técnicas para el control de la ansiedad que se siente al evitar realizar esas conductas.
3. Cambiar el sentido del estímulo que se teme, lo que llamamos: reestructuración cognitiva, sería como quitarle la máscara a lo que se teme, analizar a qué tenemos miedo y enfocarlo de distinta forma.