En situaciones de catástrofe como el reciente accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), la labor de los psicólogos de emergencias es fundamental para contener el impacto emocional inmediato y prevenir secuelas a largo plazo.
Mar Extremera, directora del Centro de Psicología Extremera Sánchez, nos explica que esta intervención se divide en diferentes niveles según a quién se dirijan y en qué fase de la tragedia se encuentren:
- Atención a los Familiares (El «Duelo de la Espera»)
Para los familiares, el psicólogo actúa principalmente como un puente de contención en los momentos de máxima incertidumbre:
- Gestión de la información: Ayudan a procesar las noticias, asegurándose de que la información que reciben sea veraz y dosificada para evitar shocks innecesarios.
- Comunicación de malas noticias: Si se confirma un fallecimiento, el psicólogo acompaña a las autoridades para realizar la comunicación de forma empática, privada y respetuosa, asistiendo en el colapso emocional inmediato.
- Espacios de seguridad: Facilitan lugares (como el Centro Cívico Poniente Sur en Córdoba) donde los familiares puedan estar protegidos de la exposición mediática y el «ruido» exterior.
- Atención a los Supervivientes y Víctimas Directas
El objetivo aquí es reducir la activación fisiológica y el bloqueo mental:
- Primeros Auxilios Psicológicos (PAP): No se trata de terapia profunda, sino de cubrir necesidades básicas (agua, abrigo, contacto con seres queridos) y validar sus emociones. Se repite una frase clave: «Cualquier reacción normal ante una situación anormal es válida».
- Reducción del estrés postraumático: Ayudan a «anclarse» al presente mediante técnicas de respiración o focalización para evitar que el cerebro se quede atrapado en el bucle del impacto.
- Normalización: Explican que el insomnio, la irritabilidad o los «flashbacks» son respuestas naturales del cuerpo procesando un trauma, lo que alivia el miedo de la víctima a «estar volviéndose loca».
- Técnicas y Herramientas Específicas
En tragedias como la de Adamuz, los profesionales utilizan estrategias concretas:
- Ventilación emocional: Permitir que la persona hable, llore o exprese rabia sin juzgarla ni intentar «animarla» prematuramente.
- Control de la culpa: Muchos supervivientes sienten culpa por haber salido ilesos mientras otros no. El psicólogo trabaja para desarticular este pensamiento irracional.
- Prevención del duelo patológico: Identifican a personas que, por sus antecedentes o la dureza de lo vivido, tienen más riesgo de desarrollar depresión o trastornos de ansiedad crónicos, derivándolos a seguimiento posterior.
Recursos actuales para los afectados
Si conoces a alguien afectado por el accidente de Adamuz, recuerda que se han habilitado canales oficiales:
- Teléfono de información (Andalucía): 061.
- Teléfono para fuera de Andalucía: 953 55 11 49.
- Asistencia 24h (Teléfono de la Esperanza): 717 003 717.
Desde Centro de Psicología Extremera Sánchez queremos hacer llegar nuestro más sincero pésame a los afectados por esta tragedia.
